Lo que queda: cuerpos y vestigios del archivo
La sesión
A través de enfoques sensoriales, epistolares y experimentales, las obras abordan temas como la conexión ancestral con la naturaleza, la violencia política, la memoria familiar, la representación de género y la resistencia visual. El conjunto propone una reflexión sobre cómo los vestigios del pasado, tanto materiales como simbólicos, se entrelazan con los cuerpos y las imágenes para construir nuevas formas de narrar y resistir... Índice del infinito, de Pedro Jiménez, se centra en las relaciones entre un tubérculo andino, lo ancestral, el sentido del rezo, y su persistencia en el acto de sembrar y de comer. La tierra aún está en trance, de Bruno Dias, explora la figura del expresidente fascista Bolsonaro, entre el autoritarismo histórico y el poder contemporáneo en el Brasil con un enfoque epistolar. El fuego nunca se apaga, de Monserrat Parraguez explora un hecho trágico a través de la investigación y el diálogo con el archivo. Montiel, Archivo abierto, de Irene Roig, presenta una investigación sobre el archivo personal y familiar. Entrelazando fotografías y recuerdos con el lugar, el tiempo y las experiencias de generaciones pasadas. Mirar para resistir, de Lesha Deng, propone una reflexión sobre la supervivencia de la imagen, no solo como recreación histórica, sino como un resultado de lucha. Diálogos silenciosos, de Bo Hu, explora la expresión simbólica de la relación entre el ser humano y la naturaleza. Y, finalmente, Concebir, de Leire Valdivia, desde una perspectiva de género, trata el cuerpo embarazado y la concepción, desde su representación en los medios audiovisuales y el cine experimental.







