Entre suturas, fantasmas
Sobre la sesión
Abordando las ausencias que habitan entre las marcas de la memoria colectiva e individual en crisis política y de significado, el programa presenta doce cortometrajes que invocan a los fantasmas que habitan los espacios liminales del deseo, las confesiones, los sueños, las “fotos fantasma” o las imágenes mediadas por la tecnología y la propaganda.
El recorrido inicia con las imágenes más íntimas y a la vez intangibles: los recuerdos de infancia (El rastro de la presencia), y el miedo a su abandono o destrucción (Emmarcar), para continuar con una crítica a la influencia de los medios de comunicación, tanto de la propaganda (Objetivo confirmado) como de los espectros de la memoria televisiva (Un saludo desde la estática), seguida por una evocación a aquellos otros espectros que habitan entre los espacios físicos (Sobre convertirnos en fantasmas), en sueños (Sus sueños míos) o en los recuerdos de lo cotidiano (Un surco para nadar). Atravesando reflexiones en torno a la representación de la realidad en el cine (Escribir para no mentir), damos un giro hacia la experiencia sensorial (Frágil como el fuego) y la de la hiperconectividad a través de las pantallas (¿Pasó algo interesante?), para cerrar en presencia de lo que se ilumina durante la noche tanto en la ciudad (Viajeros en tránsito) como en el espíritu (By the time it ended).
El programa
El rastro de la presencia, de Amanda Sant’Anna (2026, 5’, Brasil, portugués, VOSE)
Una grabación doméstica de la infancia atraviesa el tiempo y regresa bajo nuevas miradas. Al revisitar este registro, el filme-ensayo explora las relaciones entre memoria, imagen y experiencia, buscando comprender lo que permanece y lo que inevitablemente se pierde, en cada intento de recordar lo real.
Emmarcar, de Mar Armenteros Aznar (2026, 9’, España, catalán, VOSE)
“Marcar” viene del significante “adelante” o “avanzar”. A partir del archivo personal, este ensayo reúne imágenes y recuerdos para detener ciertos momentos vitales, con la esperanza de salvarlos de un incendio inminente.
Objetivo confirmado, de Ana Rodríguez Dovat (2026, 7’, Uruguay, castellano, VO)
Las guerras producen una plétora de imágenes antes de producir victorias: imágenes de drones, de cascos, de pantallas, de impactos sin cuerpo. Objetivo confirmado es un acercamiento a ese archivo: lo que el sistema muestra y lo que sistemáticamente borra. En un mundo que se satura de imágenes, la ausencia no es un vacío ni un error, sino una operación.
Un saludo desde la estática, de Emilio Cordero (2026, 8’, Ecuador, castellano, VO)
Un viaje a través de la memoria televisiva, desde la perspectiva de un niño que descubre su mundo gracias al zapping, y la materialización de la estática producida en pantalla como representación del alma que reclama su lugar dentro de la relación unilateral entre espectador y televisor. Así como nosotros podemos ver la televisión ¿Es posible que ella pueda vernos de regreso?
Sobre convertirnos en fantasmas, de Rodrigo Jardón (2026, 8’, México, castellano, VO)
Recorridos espectrales entre lugares abandonados y monumentos en ruinas son interrumpidos por la memoria intrusiva para reflexionar en torno imagen y pérdida de la figura paterna.
Sus sueños míos, de José M. Valverde López (2026, 4’, México, castellano, VO)
La sombra escribe
mis sueños de vigilia.
Otro despierta.
Un surco para nadar, de Candela Navarro (2026, 11’, España, castellano, VO)
La ausencia material conduce a una ausencia espacial para desembocar, finalmente, en una búsqueda de las huellas del pasado, aquello que de algún modo vuelve legible el presente. A través de espacios vacíos, restos cotidianos y memorias fragmentadas, estas derivas revelan un potencial reparador que nos permite convivir con las ausencias que nos rodean y, así, abrazarlas.
Escribir para no mentir, de Carlota Galilea (2026, 5’, España, castellano, VO)
Pone en diálogo la obra poética de Chantal Maillard con el cine de Robert Bresson. Ambos comparten una misma actitud ante lo real, una negativa hacia aquella representación que lo convierta en idea antes de que pueda alcanzarnos. Platón desterró a los poetas hace más de dos mil años. Maillard y Bresson son aquellos desterrados. Y los dos escribieron, cada uno a su manera, para no mentir.
Frágil como el fuego, de Fery Cordero Bello (2026, 8’, República Dominicana, castellano, VO)
Un elogio al fuego; en un recorrido por imágenes personales del realizador y momentos de la(s) historia(s) del cine, este ensayo propone pensar al fuego más allá de su capacidad de destrucción.
¿Pasó algo interesante?, de Carlos Cascallana Enriquez (2026, 10’, España, castellano, VO)
Un usuario se pone a ver Alemania, año cero de Rossellini. Lo que sigue es una grabación de pantalla. ¿Ha visto la película? Y tú, ¿te has visto en él?
Viajeros en tránsito, de Christian Ruiz (2026, 6’, Perú, castellano, VO)
Los universos nocturnos de Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976) y Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017) comparten una disociación espectral en el personaje, transitando desde la alienación física en el asfalto hasta la disolución total del sujeto dentro del simulacro virtual, convirtiéndolos de esta manera en fantasmas de sus metrópolis.
By the time it ended, de Charly Zgheib (2026, 9’, Líbano, neerlandés flamenco, VOSE)
Cortometraje narrativo contemporáneo que se centra en la interpretación y la iluminación, y que expresa a través del movimiento cómo el personaje se enfrenta a su estancamiento interior y a su pesadumbre. Las imágenes representan el recorrido por tres estados diferentes, a medida que el personaje va conciliando su confusión interior con su realidad exterior.








